martes, 5 de noviembre de 2019

El Video del Papa NOVIEMBRE 2019: Diálogo y reconciliación en el Oriente...



En el Próximo Oriente la convivencia y el diálogo entre las tres religiones monoteístas se basa en lazos espirituales e históricos.

De estas tierras nos llegó la buena noticia de Jesús, resucitado por amor.

Hoy, muchas comunidades cristianas, junto a otras judías y musulmanas, trabajan aquí por la paz, la reconciliación y el perdón.

Recemos para que en Oriente Próximo nazca un espíritu de diálogo, un espíritu de encuentro y de reconciliación.

miércoles, 23 de octubre de 2019

¿Cantidad Vs Calidad en la vida consagrada?


¿Cantidad Vs Calidad en la vida consagrada?

Autor: Fr. Eduar Jr. González O.carm

1° año de Teología

RESUMEN

Se presenta el típico antagonismo entre la cantidad y la calidad presente en la sociedad y como ésta incluso ha entrado en la vida de la vida consagrada, se pone de manifiesto los elementos propios que definen la vida consagrada estos elementos ayudan al desarrollo espiritual de cada religioso en particular en la medida en que esto sea asumido se comprenderá que los religiosos no están llamados a hacer sino a ser, es decir, no es la actividad pastoral quien mueve al religioso sino el mismo Espíritu, es la acción Trinitaria en su vida[1].

VALORACION CRÍTICA

Desde pequeño recuerdo que esta lucha ha estado presente en mi vida, la cantidad versus la calidad, y actualmente dentro de la vida consagrada es una constante, que esto suceda en la vida religiosa es ver como la sociedad ha logrado entrar también en la vida de la vida consagrada, considero que no es de alarmarse porque estamos en una vida consagrada que se encarna en la sociedad[2], es de alarmarse cuando religiosos y religiosas caen en la misma disyuntiva de la sociedad perdiendo el centro que es Cristo.

Estamos frente a una vida consagrada que va en disminución numérica notoria y aquí entramos en el lado de la cantidad, donde la calidad es desplazada. Contamos con muchos religiosos y religiosas de edad avanzada, me pregunto; ¿Es la vejez de los religiosos y religiosas un reto? Frente a esta realidad, la vida consagrada está para la búsqueda constante de Dios donde la oración y la contemplación es lo primordial, aquí la calidad toma la delantera, porque para la búsqueda de Dios no se necesita ser joven o viejo. Pero ciertamente, frente a la vejez el religioso mayor tendrá mejor oportunidad para buscar a Dios desde la oración asidua y presentarle a Él a sus hermanos más jóvenes que le buscan y se entregan a Él desde la actividad pastoral, pero los jóvenes religiosos deberíamos interpelarnos frente a este servicio de nuestros hermanos mayores y preguntarnos; ¿Por qué nos cuesta tanto hacer una parada en la actividad pastoral para contemplar al que nos ha llamado?

La actividad pastoral no define a la vida consagrada, es la oración, la contemplación y la opción preferencial por los pobres la que la definen, tratando de configurarnos con Cristo y tener sus mismos sentimientos. Nosotros los religiosos y religiosas no estamos llamados para hacer sino para Ser. Estos dos hacer y ser nunca se contraponen sino al contrario se relacionan y van íntimamente unidos.  Nuestro ser carismático desde el bautizo es a ser profetas, sacerdotes y reyes, y nos impulsa el Espíritu a hacer justicia y “protestar” por los más pequeños, en definitiva, a ser voz de los sin voz, debemos aprender a trabajar en red es decir; eclesialmente[3], ecuménicamente e inter congregacionalmente, pero siempre siendo fieles a nuestro carisma.

Dios me ha llamado a vivir en el Carmelo del siglo XXI, esto me llama a aprender a vivir sin seguridades y certezas, lo único seguro que tengo es; confiar en la providencia de Dios y en una comunidad religiosa que me respalda. Por eso, opté libremente a convivir y a vivir en fraternidad. Aprender a vivir en el siglo XXI es aprender a vivir sin el eterno quisiera…  Sólo es cuestión de mirar al futuro con esperanza, frente a una sociedad que cree tener y estar en la verdad, esta sociedad considero que necesita escuchar palabras distintas a las que el mundo propone, nosotros los religiosos consagrados debemos decirlas.

La vida consagrada nunca se acaba porque Dios no se acaba, la cantidad que importa. La cantidad y la calidad siempre estarán enfrentadas, pero nosotros los religiosos nos aprovechamos de eso para hacer justicia y acercar al eterno Padre a los más pequeños. Basta con lo que nos dice San Lucas 15, 10 "De la misma manera, les digo, hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente."  Sean uno, sean dos o tres no importa la cantidad, esa es nuestra misión llevar a las almas a la presencia de Dios[4]. Aquí otra promesa:

 “Hermanos míos, si alguien de entre ustedes se extravía de la verdad y alguien le hace volver, sepa que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.” Santiago 5, 19-20. 

Seamos ese alguien que ayude a muchos, pero aprendamos a reconocer que siempre habrá alguien que lo hará mejor que nosotros, no nos sintamos indispensables para el Reino de Dios. Vivir la vida consagrada es reconocer que hemos sido mirados tiernamente por la gracia de Dios[5] y esa mirada dignificante nos mueve a mirar a otros de la misma manera.  



[1] Cf. Vita consecrata.
[2] Cf. Vita consecrata. N° 25
[5] Cf. Vita consecrata. N° 1


¿Cantidad Vs Calidad en la vida consagrada?
Autor: Fr. Eduar Jr. González O.carm
1° año de Teología
RESUMEN
Se presenta el típico antagonismo entre la cantidad y la calidad presente en la sociedad y como ésta incluso ha entrado en la vida de la vida consagrada, se pone de manifiesto los elementos propios que definen la vida consagrada estos elementos ayudan al desarrollo espiritual de cada religioso en particular en la medida en que esto sea asumido se comprenderá que los religiosos no están llamados a hacer sino a ser, es decir, no es la actividad pastoral quien mueve al religioso sino el mismo Espíritu, es la acción Trinitaria en su vida[1].
VALORACION CRÍTICA
Desde pequeño recuerdo que esta lucha ha estado presente en mi vida, la cantidad versus la calidad, y actualmente dentro de la vida consagrada es una constante, que esto suceda en la vida religiosa es ver como la sociedad ha logrado entrar también en la vida de la vida consagrada, considero que no es de alarmarse porque estamos en una vida consagrada que se encarna en la sociedad[2], es de alarmarse cuando religiosos y religiosas caen en la misma disyuntiva de la sociedad perdiendo el centro que es Cristo.

Estamos frente a una vida consagrada que va en disminución numérica notoria y aquí entramos en el lado de la cantidad, donde la calidad es desplazada. Contamos con muchos religiosos y religiosas de edad avanzada, me pregunto; ¿Es la vejez de los religiosos y religiosas un reto? Frente a esta realidad, la vida consagrada está para la búsqueda constante de Dios donde la oración y la contemplación es lo primordial, aquí la calidad toma la delantera, porque para la búsqueda de Dios no se necesita ser joven o viejo. Pero ciertamente, frente a la vejez el religioso mayor tendrá mejor oportunidad para buscar a Dios desde la oración asidua y presentarle a Él a sus hermanos más jóvenes que le buscan y se entregan a Él desde la actividad pastoral, pero los jóvenes religiosos deberíamos interpelarnos frente a este servicio de nuestros hermanos mayores y preguntarnos; ¿Por qué nos cuesta tanto hacer una parada en la actividad pastoral para contemplar al que nos ha llamado?

La actividad pastoral no define a la vida consagrada, es la oración, la contemplación y la opción preferencial por los pobres la que la definen, tratando de configurarnos con Cristo y tener sus mismos sentimientos. Nosotros los religiosos y religiosas no estamos llamados para hacer sino para Ser. Estos dos hacer y ser nunca se contraponen sino al contrario se relacionan y van íntimamente unidos.  Nuestro ser carismático desde el bautizo es a ser profetas, sacerdotes y reyes, y nos impulsa el Espíritu a hacer justicia y “protestar” por los más pequeños, en definitiva, a ser voz de los sin voz, debemos aprender a trabajar en red es decir; eclesialmente[3], ecuménicamente e inter congregacionalmente, pero siempre siendo fieles a nuestro carisma.

Dios me ha llamado a vivir en el Carmelo del siglo XXI, esto me llama a aprender a vivir sin seguridades y certezas, lo único seguro que tengo es; confiar en la providencia de Dios y en una comunidad religiosa que me respalda. Por eso, opté libremente a convivir y a vivir en fraternidad. Aprender a vivir en el siglo XXI es aprender a vivir sin el eterno quisiera…  Sólo es cuestión de mirar al futuro con esperanza, frente a una sociedad que cree tener y estar en la verdad, esta sociedad considero que necesita escuchar palabras distintas a las que el mundo propone, nosotros los religiosos consagrados debemos decirlas.

La vida consagrada nunca se acaba porque Dios no se acaba, la cantidad que importa. La cantidad y la calidad siempre estarán enfrentadas, pero nosotros los religiosos nos aprovechamos de eso para hacer justicia y acercar al eterno Padre a los más pequeños. Basta con lo que nos dice San Lucas 15, 10 "De la misma manera, les digo, hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente."  Sean uno, sean dos o tres no importa la cantidad, esa es nuestra misión llevar a las almas a la presencia de Dios[4]. Aquí otra promesa:

 “Hermanos míos, si alguien de entre ustedes se extravía de la verdad y alguien le hace volver, sepa que el que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.” Santiago 5, 19-20. 

Seamos ese alguien que ayude a muchos, pero aprendamos a reconocer que siempre habrá alguien que lo hará mejor que nosotros, no nos sintamos indispensables para el Reino de Dios. Vivir la vida consagrada es reconocer que hemos sido mirados tiernamente por la gracia de Dios[5] y esa mirada dignificante nos mueve a mirar a otros de la misma manera.  


Referencias
1 Cf. Vita consecrata.
2 Cf. Vita consecrata. N° 25
3 Cf. Elementos esenciales de la doctrina de la iglesia sobre la vida religiosa. Cap. III, N° 32
4 Cf. Vita consecrata. N° 32
5 Cf. Vita consecrata. N° 1


[1] Cf. Vita consecrata.
[2] Cf. Vita consecrata. N° 25
[4] Cf. Vita consecrata. N° 32
[5] Cf. Vita consecrata. N° 1

miércoles, 5 de junio de 2019

Entrevista en la TAM a la Revista El Sembrador

Jorge Villet, Pbro. Jormin Fermín cjm, Eduardo Gotopo


Hoy la Revista El Sembrador de San Buenaventura fue entrevistada a las 7:00 de la mañana en el programa informativo "Buenos Días" conducido por Jorge Villet en la Televisora Andina de Mérida (TAM), con el fin de informar sobre la semana conmemorativa del Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida, que durante estos días está haciendo una serie de actividades formativas, evangelizadoras, recreativas y deportivas para suscitar la integración, fraternidad y cercanía del Seminario con el pueblo de Dios.

Asimismo, esta iniciativa evangelizadora motiva a los futuros pastores de la Iglesia Católica a tener una formación integral ajustada a los signos de los tiempos.

Finalmente, esta semana conmemorativa tendrá su día central el sábado, donde se hará una jornada de oración y alabanza al Espíritu Santo en el Seminario con la presencia de las parroquias del centro de Mérida y la Eucaristía será a las 4:00 pm en el Seminario. En fin, esta festividad culminará el domingo de Pentecostés, día del Seminario que cerrará con la misa en la Basílica Catedral de Mérida a las 11:00 de la mañana. La entrevista de TV será retransmitida hoy a las 12:00pm donde se explica toda la programación.

Pbro. Jormin Fermín cjm

viernes, 23 de noviembre de 2018

Ponencia: Lenguaje, estrategias y gestión de contenidos digitales



La experiencia comunicacional desde la C.E.V.

Sr. Pbro. Pedro Pablo Aguilar
Director de Medios de la Conferencia Episcopal Venezolana.

Luego de la magistral ponencia del Ilmo. Mons. Lucio Adrián Ruiz, tuvo lugar la intervención del Pbro. Pedro Pablo Aguilar, Director de Medios de la C.E.V. quien inició planteando la siguiente interrogante: ¿quiénes somos y a dónde vamos? Al respecto precisó que “para entrar en la dinámica de lo digital, es necesario conocer, hacerse parte de esta cultura digital, de lo contrario, lo que queremos hacer será imposible. Esta cultura, ´la del continente digital´ ha suscitado nuevos lenguajes en lo que nos concierne como Iglesia”. El Pbro. Aguilar propuso para la reflexión de los presentes la siguiente frase: “dime que Iglesia hay en tu mente y te diré que Iglesia vas a comunicar”.

En el mismo orden de ideas, planteó una segunda interrogante: ¿cómo las tecnologías cambian a la sociedad? Respondiendo al respecto afirmó: “los cristianos deben tener en cuenta la cultura donde vivimos, ya que no podemos estar separados de ella. A ello responde Benedicto XVI al referirse en cinco de los ocho discursos tratados en las jornadas de comunicación: ´la comunicación del realismo se actualiza en la cultura digital, reflexionando sobre el desafío de la misma y en el servicio a ella´”. De igual manera acotó que “para la Iglesia, el mundo del ciberespacio es una llamada a proclamar el mensaje del Evangelio. Un conocimiento adecuado implica conocer estos medios, sin resistirnos a lo nuevo, comunicar el Evangelio en los nuevos medios es alcanzar la comprensión de la Palabra”, para esto “el testimonio del perfil digital es importante”.

El padre Pedro es consciente que “frente a los cambios en la manera de comunicar se pueden adoptar dos actitudes: ignorarlos o involucrarnos en ellos; ignorar los medios es resistencia al cambio, involucrarse con ellos implica un cambio, una respuesta creadora que implica un renovar y adaptación a la realidad temporal”. También dejó claro que la comunicación en sí “es un constante aprendizaje, donde se hace necesario adoptar un nuevo lenguaje para incursionar en el medio digital, ya que, la capacidad de afrontar preguntas, aunque estas exijan tiempo y preparación, no debe olvidar humanizar, y para ello, es importante conocer para contrarrestar”.

Proponiendo como iniciativa a todos los comunicadores sociales católicos presentes en el Congreso, manifestó que “es necesario diseñar planes y programas de comunicación a corto, largo y mediano plazo, ya que la verdad siempre conlleva contradicciones. Como lo ha referido el Papa Benedicto XVI: ´queda por hacer un gran esfuerzo para comprender cómo se sitúa la Iglesia en el mundo, viendo cómo ésta ayuda a anunciar la verdad´. Y haciendo algunas disquisiciones sobre el trabajo de los comunicadores reveló que “coordinación o sintonización no es uniformidad, es adaptarnos al trabajo conjunto”.

El Director de Medios de la conferencia de obispos venezolanos acordonó que “la eclesiología de comunión se expresa en las palabras y hechos de la cotidianeidad, y es un reto para la Iglesia evitar analfabetos mediáticos, con la necesidad de ofrecer a la gente formación para que comprendan desde sus raíces los dinamismos de la sociedad actual. Lo importante no es el medio sino el contenido, lo que queramos generar, es aquí donde la Iglesia aún tiene la necesidad de reformar este lenguaje. Otro reto sería tratar de sintonizar lo que ocurre en nuestra realidad, antes de preocuparnos por lo que sucede en el resto del mundo”.

Poniendo claridad al tema de los medios tecnológicos, el Pbro. Pedro Pablo atestiguó que “una clara señal de que no estamos en sintonía es no conocer nuestros propios medios en el continente digital, para ello es necesario confirmar la veracidad de la información que se desea transmitir”. En este sentido, es necesario “mantener una identidad cristiana madura, para poder comunicar, donde se vuelve importante conocer cómo, cuándo y dónde generar la información, así como el medio a usar para transmitirlo”. De igual manera, “para poder informar hay que estar adheridos en la actualidad de esta generación, ya que no se puede transmitir una imagen si no hay experiencia con el producto”.

Cuando el objetivo de nuestra comunicación no se ve satisfecho, el padre Pedro puntualiza que “el error está en no usar el lenguaje adecuado para transmitir el contenido, ya que la clave reside en el contenido que se divulga. Es por eso que la sociedad actual está conectada con las imágenes más que con las palabras, por lo cual la sociedad ha otorgado cierto orden jerárquico a las fotografías, aplicaciones y diarios digitales. Debemos adaptar este recurso a los hábitos de los usuarios”.

Finalmente, se llegó a la aserción que “la revolución de los medios de comunicación es un reto para la transmisión de la imagen de Dios, ya que abrir las puertas de la Iglesia a la comunicación es abrirnos al cambio y a la transformación”, tantas veces necesarios pero no propiciados correctamente.
El padre Pedro Aguilar agradeció públicamente a Mons. Lucio por su participación en el Congreso, además de revelar que fue alumno suyo en la época de formación, de quien ha aprendido con diligencia y humildad. El padre Pedro Aguilar, sacerdote guariqueño de currículo pesado en el ámbito de la comunicación, estuvo acompañado en esta oportunidad por el Sub Secretario de la Conferencia Episcopal Venezolana, Pbro. Gerardo Salas.

Ponencia: ¿Dónde está tu hermano? (Gen 4,9) Hacia una cultura de encuentro en la red



¿Dónde está tu hermano?

Ilmo. Mons. Lucio Adrián Ruiz
Secretario General del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede

En este segundo encuentro del I Congreso Arquidiocesano de Medios y Comunicadores Católicos, a las 9:00 de la mañana, Mons. Lucio Adrián Ruiz inició su intervención agradeciendo a los organizadores por la invitación a formar parte del encuentro, señalando que “es en el encuentro donde le podemos dar al otro lo que hemos recibido”.

Mons. Lucio concretizó lo que para la Iglesia es Comunicación, al respecto expresó que “no es tecnología, no es estrategia, sino que es kerigma, es anuncio, es proclamar la luz del Evangelio y hacer feliz a nuestros hermanos”, en este sentido acotó cómo en los Hechos de los Apóstoles, san Pedro comunica su alegría, por eso ante la necesidad del paralítico (Hch 3,6) éste le responde “no tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, ponte a andar”.

En el proceso comunicativo se tiene el ejemplo de ´el buen samaritano´, donde de alguna manera se responde a la pregunta: ¿dónde está tu hermano?, por ello “para responder esto debemos salir de nuestro camino, debemos volver para ver como está, para pagar la cuenta, para que sea realmente un encuentro” en este sentido Mons. Lucio expresa que solamente “viendo, curando y dándole nuestro tesoro, encontramos a nuestro hermano”.

Ante la primera interrogante surge una segunda: ¿dónde está tu tesoro?, al respecto es necesario reconocer que si “no tenemos ni oro, ni plata, ni nada, en este caso es mejor no encontrar al hermano, porque donde no está Dios, es como un encuentro entre Caín y Abel” un encuentro de muerte, por ello “pensar en esto, es pensar en los desafíos en aquellos ámbitos que están los hermanos, en el matrimonio, en la convivencia, y darnos cuenta de lo que tenemos, amor, amistad, seguridad”, para eso hay que iluminar y orientar, donde no se puede “dejar de vibrar y sentir la coherencia del testimonio y la veracidad de la proclamación”, manifestó el Secretario General de este dicho Dicasterio romano.

Reflexionando sobre el proceso de evangelización y comunicación Mons. Lucio expresó que “la teología cristiana no necesita a veces nombrar a los Padres de la Iglesia, la Biblia, los documentos magisteriales, pues con poner el ejemplo de la vida es suficiente, pues para el no creyente decir que somos hijos de Dios, es inválido”, sin embargo, “la ciencia no puede contrarrestar la riqueza de la revelación de Dios en hacernos sus hijos”.

Entre todas las aseveraciones de Mons. Lucio Ruiz, rescatamos las siguientes: “la comunicación suscita el encuentro, esta es su meta y fin último. Nos encontramos en la era de la virtualidad, la era de la inteligencia artificial, la misma debe conducirse hacia la unión, y aquí se encuentra la felicidad. Esta realidad comunicativa es muy confusa, es un fenómeno. Actualmente esto es un desafío de amor. La cultura y su pluralidad actúan como contextos de interpretación, como filtros hermenéuticos, es decir, que una palabra tenga distintos significados. Todo lo que perfecciona dicha comunicación está al servicio de la incrementación del diálogo, al sistema antropológico, y comunal entre nosotros. Aquí podemos comunicar nuestro mensaje, que se debe realizar bajo un simple lenguaje verbal. Por lo tanto comunicarse es esencial, estamos sedientos de esta comunicación auténtica, que debe hacerse auténticamente, pues el hombre no puede estar sin las palabras, el hombre debe lograr su inteligencia y su bondad”.

De igual manera, especificó “cuál es nuestra contribución a esta cultura del encuentro, que es la alfabetización de la era digital, el uso crítico de esos medios, por tanto los puntos centrales son dos: enseñar y acompañar. Son dos puntos, los más ausentes, porque no tenemos tiempo para dedicarnos a alguien. El que tiene que ocupar tiempo siempre está ocupado en la era de la híper-comunicación, y la era híper-soledad”.

Un poco más nutrido en el ambiente tecnológico, Mons. Lucio alertó que “en la internet siempre hay alguien presto a escuchar, por eso nos dedicamos a las redes y no al prójimo, que es mi familia, compañeros de trabajo, hijos etc. Si no le doy a ese prójimo, no tiene sentido este Congreso, en el que debemos dar un impacto a aquella persona que no abre la puerta, dando refugio, presencia, compañía, esto es el centro de la comunicación para la libertad”.

Más arriba se ha hablado de un encuentro propiciado por las comunicaciones, y en este sentido Mons. Lucio concretó que “el encuentro no se mide en los likes recibidos en nuestras publicaciones, sino en dejarse conocer, mostrar lo que somos y nuestras necesidades, en revelarle al otro al Padre y acercarlos al evangelio, para ello la comunión es el centro de esta vitalidad”.

Llegando ya a la parte final de su ponencia, el Secretario General para el Dicasterio de la Comunicación de la Santa Sede afirmó que “la educación en el silencio, es aprender a estar consigo mismo, es como una pantalla blanca y decidir con auténtica libertad nuestros pensamientos. Proyectar nuestra propia vida y ser artífice de ella, procurando que seamos nosotros mismos quienes dirijamos nuestra vida, con calidad”.

También acotó que “la educación para la cercanía y no la soledad es un emprender a descubrir al otro y recordar  que el otro existe. No es que todo sea yo, y todo gira a lo que yo diga, esto es perder el tiempo. El otro tiene el mismo derecho, y para que esta relación sea auténtica debemos darle lugar a cada quien y saber que sin él no existe comunión. La presencia, el encuentro, el diálogo, la cercanía, el contacto, la afectividad, la ternura, si esta fraternidad humana no existe, debemos tomar el desafío y buscar el sentido de nuestra vida”.

Mons. Lucio Adrián Ruiz compartió diversas experiencias con los presentes; hacia el mediodía respondió una serie de preguntas, y luego, en horas de la tarde, después de haber colaborado con la entrega de los premios “Padre Ugo Anzil Zoz” tuvo el gesto de entregar a los participantes del Congreso una estampa con la imagen del Santo Padre Francisco, quien personalmente le había entregado para todos aquellos que participarían en el I Congreso Arquidiocesano de Medios y Comunicadores Católicos en la ciudad de Mérida, Venezuela.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Visita de Mons. Lucio Ruiz trajo alegría a Iglesia de Mérida



La comunicación del papa Francisco refleja la ternura como llave para abrir los corazones del mundo

El pasado 22 de noviembre del presente, se dio inicio al Primer Congreso Arquidiocesano de Medios y Comunicadores Católicos, que surge como iniciativa de la Vicaría Episcopal de Medios de Comunicación de la Arquidiócesis de Mérida, con el fin de  formar a los agentes pastorales en materia de las redes sociales para evangelizar a todo el pueblo de Dios. El invitado especial fue Mons. Lucio Adrián Ruíz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, realizó un conversatorio sobre la comunicación en el pontificado del Papa Francisco, resaltando el signo de gestos, en la mirada, la caricia, el abrazo, el regazo, el beso, la cercanía, el dejarse alcanzar, el compartir y el encuentro con otro.

Asimismo, Monseñor Ruiz aseveró que “la comunicación en el pontificado del Papa Francisco, se ha valido de la ternura como llave para abrir los corazones del mundo. La comunicación de gestos expresada por el Papa, en la mirada, la caricia, el abrazo, el regazo, el beso, la cercanía, el dejarse alcanzar, el compartir y el encuentro, se pueden comprender como una manera de comunicar, ya que para S.S. Francisco, una buena teología de la caridad es posible sólo en el amor de Jesús, no como algo abstracto, sino característico de su persona”.

En efecto, se contó con la ponencia del obispo auxiliar de Mérida, Mons. Luis Enrique Rojas, que se enfocó en el discurso teológico que busca abarcar un ambiente de la verdad mediante la comunicación y partiendo desde la evangelización para formar tanto al clero como al pueblo de Dios”

Finalmente, se procedió al conversatorio con Mons. Lucio Ruiz, quien respondió las siguientes preguntas: ¿Qué se siente trabajar con el Papa Francisco? Trabajar con el Papa Francisco es vivir el Evangelio desde la simplicidad. Es antes que nada sentirse uno mismo destinatario del mensaje. ¿Qué nos transmite usted del Papa Francisco? El Papa prefiere una Iglesia que sufre por curar heridas, por el hecho de caminar y no por estar sentados. ¿Cuáles son los desafíos de la vida religiosa hoy para con los medios de comunicación? Vivir intensamente el amor por los otros, porque somos imagen de Jesús ayudándolo a vivir por medio del servicio a los demás, mirando rostros de la misericordia. ¿Qué mensaje da usted a los jóvenes para que se utilice mejor los medios de comunicación? Responde con el Papa Benedicto XVI, quien hace una comparación con el descubrimiento de América en cuanto a la misión, aprendiendo nuevos lenguajes, aprender para dar, como lo hicieron los apóstoles al inicio de la evangelización, conquistaron mentes y corazones para transmitir el mensaje del Evangelio”.

Pbro. Jormin Fermín

sábado, 29 de septiembre de 2018

Con fervor y religiosidad celebran los Arcángeles en Catedral metropolitana


Mérida festeja natalicio de Mons. Salas y primer aniversario episcopal de Mons. Luis Enrique Rojas

Foto Revista El Sembrador

         Seminarista Pedro García II Teología

El obispo auxiliar merideño aseveró que si toda la iglesia local trabaja en pro de la causa de beatificación de Mons. Salas por la gracia de Dios “ese milagro el Señor nos lo va a conceder”.

En el marco de los 103 aniversarios del nacimiento de Mons. Miguel Antonio Salas Salas, la Revista El Sembrador del Seminario San Buenaventura de Mérida hizo un contacto directo con Mons. Luis Enrique Rojas Ruiz, quien expresó su gratitud hacia este obispo de probada virtud por su testimonio de caridad y servicio que son signos evidentes de santidad. Además agradeció al Señor por haber llegado felizmente a celebrar un año en el episcopado justamente en la festividad de los Arcángeles San Miguel, San Gabriel y San Rafael. 

Asimismo, puntualizó Mons. Rojas en su homilía que los arcángeles son mensajeros de Dios que cumplen una función específica dentro de la historia de la salvación. Citando a san Gregorio Magno explicó que San Miguel significa Quién como Dios, San Rafael, denota Medicina de Dios, y San Gabriel representa la Fortaleza de Dios.

         El obispo auxiliar de Mérida entre alegría y cercanía manifestó que “estoy feliz, contento y agradecido con el Señor de poder celebrar hoy la Eucaristía en acción de gracias a Dios y a la Santísima Virgen por mi primer aniversario episcopal. Por supuesto que cada día me siento más comprometido con la misión que el Señor me ha encomendado y confiado en que Él me dará la fuerza necesaria, la gracia para cumplir con este llamado”.

¿Cuál es su apreciación acerca del proceso de beatificación del Siervo de Dios Mons. Miguel Antonio Salas?

Cada día vemos con buen signo este proceso, y sabiendo que está de la mano del Cardenal Baltazar Porras Cardozo y del padre Javier Muñoz la Causa va por buen camino. En esta visita Ad Limina Apostolorum, hubo la oportunidad de darle mayor fuerza cuando se visitó la Congregación para la Causa de los Santos, esto nos indica que la Causa va por buen camino, y la muestra de hoy, el cariño de la gente en esta celebración, la participación de los fieles en las visitas que se han comenzado a realizar al corazón del Siervo de Dios en la capilla del Seminario Menor y todos estos tipos de detalles que hoy vimos en esta celebración nos indican que la Causa está bien orientada y muy pronto, si todos colaboramos y hacemos lo que nos corresponde, ese milagro el Señor nos lo va a conceder”.

Monseñor ¿qué significa para la Arquidiócesis de Mérida la presencia del corazón de Mons. Miguel Antonio Salas?

“Es una gracia, un regalo y una bendición que podamos tener nuevamente con nosotros el corazón del Siervo de Dios Miguel Antonio Salas Salas. No perdamos esta oportunidad, pues, seguramente este símbolo, esta expresión de fe, de amor por nuestro pastor, nos ayudará también a mantenernos siempre en contacto y en comunicación espiritual con él, presentándole todas nuestras necesidades, sabiendo que él ya goza de la presencia de Dios y tener ahora este símbolo en medio de nuestra Iglesia, pues, nos fortalece más y nos invita a mantener siempre vivo su pensamiento, su recuerdo y toda su obra en nuestra Iglesia Merideña”.

Finalmente, Mons. Luis Enrique exhorta a toda la feligresía merideña a que visiten devotamente el corazón del Siervo de Dios Mons. Salas en la capilla del Seminario Menor. También invita para el próximo 30 de octubre, cuando se cumplen 15 años de la muerte de este pastor según el corazón de Dios, por lo cual se espera una mayor afluencia de fieles en la Catedral de Mérida.


Clero Arquidiocesano. Foto Revista El Sembrador




viernes, 28 de septiembre de 2018

Celebran 103 Años del natalicio del siervo de Dios Mons. Miguel Antonio Salas cjm


Arquidiócesis de Mérida está de júbilo con su pastor

Celebran 103 Años del natalicio del siervo de Dios Mons. Miguel Antonio Salas cjm

San Juan Pablo II y el Siervo de Dios Mons. Miguel Antonio Salas cjm.
Foto cortesía Prensa Arquidiocesana

“Dar a conocer el culto privado del corazón de este santo obispo es una manera de reconocer su olor de santidad en la Iglesia y para nada perjudica su veneración, pues entre sus virtudes heroicas más resaltantes están el amor y su ternura de pastor hacia Dios y al prójimo”

Pbro. Jormin Fermín cjm

La iglesia local merideña festeja con corazón grande y ánimo decidido los 103 años del nacimiento del Siervo de Dios Mons. Miguel Antonio Salas Salas el 29 de septiembre de 1915. Fue incorporado a la Congregación de Jesús y María de los padres Eudistas y fungió como arzobispo metropolitano de Mérida. Este hombre de Dios, sencillo y humilde es una muestra fehaciente de que sí se puede llegar a la santidad siendo un pastor según el corazón de Dios.

Asimismo, el Pbro. Javier Muñoz, vicario episcopal para la Causa de los Santos de la Arquidiócesis de Mérida y vicepostulador, manifestó que “para mí, Mons. Miguel Antonio Salas inspira por su vida sencilla y humilde, hombre de oración, cien por ciento mariano. Pastor que sabía escuchar a sus sacerdotes; corregía cuando era necesario y acompañaba a tiempo y destiempo al pueblo de Dios y era caritativo. Él es un modelo de santidad para Mérida y nos alegraría que llegara a ser santo para gloria de Dios y salvación de los hombres”.

“Dar a conocer el culto privado del corazón de este santo obispo es una manera de reconocer su olor de santidad en la Iglesia y para nada perjudica su veneración, pues entre sus virtudes heroicas más resaltantes están el amor y su ternura de pastor hacia Dios y al prójimo”, expresó el P. Muñoz.

El padre vicepostulador aseveró que hay 220 testimonios fidedignos que son acertados para la causa de beatificación. Puntualizó que en la Arquidiócesis de Calabozo, donde también fue obispo antes llegar a  Mérida, lo recuerdan como “su pastor de ayer” por su cercanía y olor a oveja, como dice el papa Francisco. Resaltó el vicario para la causa de los santos, que no se puede dar mayores detalles, pero dijo conmovido que “los maestros de Calabozo acudían a Mons. Salas para que les ayudara a conseguir trabajo, y con una sola llamada de él, intercedía por ellos y resolvían sus problemas”.

Finalmente, se invita a toda la feligresía a acompañar a la Eucaristía en la Catedral de Mérida a las 9:00 de la mañana que será presidida por Mons. Luis Enrique Rojas, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Mérida, quien está cumpliendo su primer aniversario episcopal. Y al mismo tiempo, es importante hacer la oración de invocación para alcanzar los favores, gracias e intercesiones para sus necesidades. El corazón de Mons. Salas estará expuesto en la catedral por este fin de semana.

Oración de invocación

Señor Jesucristo, Pastor de Pastores,
que otorgaste a Monseñor Miguel Antonio Salas
un corazón de sacerdote y obispo con olor a oveja,
en el que florecieron virtudes de humildad,
entrega, fortaleza, amor al prójimo y a los más necesitados,
te pido me concedas por su intercesión el favor especial
que ahora imploro (…), así como la gracia de verlo glorificado para celebrar su vida y fama de santidad en toda la Iglesia. Te lo perdimos a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, y lo encomendamos a la protección de María Santísima. Amén.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.


lunes, 6 de agosto de 2018

El amor en familia, constructor de la sociedad

   
        Generalmente la familia es considerada como primera escuela de formación humana, allí se comienza a cimentar el conocimiento emocional, intelectual, cívico e integral del ciudadano. Es la pareja o padres quienes juegan un papel muy importante, puesto que el niño observará y seguidamente aprenderá e imitará los patrones de conductas, actitudes, valores, entre otros; que se practiquen en casa para ponerlos en práctica y hacerlos suyos posteriormente.

Al respecto Scurato, (1995),  refiere: “por eso a la familia hay que analizarla y verla no solamente como una unión de individuos o personas que se asocian, que comparten o que han firmado un contrato, sino sobre todo, como pareja humana” (p. 20), es decir, se recomienda acompañar más a los hijos, prestarles la atención que merecen, tal vez suene muy fácil pero en la realidad pudiera resultar un serio problema bastante difícil o casi imposible de lograr, pero si se iniciara desde el amor como principio fundamental fortalecería de manera considerable a la familia, permitiéndole ser más llevadero, más comprensible y más fructuoso.

 Por cierto, los hijos reflejan lo que son sus padres, pero muchas parejas no terminan de comprender en qué consiste o en qué se basa esa unión que algún día decidieron formar, causando así grandes daños psicológicos y afectivos en los mismos, yendo desde niños violentos, imperativos y pasivos hasta conductas excelentes, con valores, que piensan también en el hermano, amigo o vecino, que han sido construidos por sus representantes.

Por otro lado, existen casos de niños y jóvenes que se refugian en la calle en busca, de ese sentimiento, de comprensión y motivación que no pudieron  recibir en casa, tal vez por la falta de tiempo de sus padres, por sus trabajos o simplemente por impaciencia y preocupaciones de otras cosas que terminan por descuidar la comunicación y educación familiar, ocasionando de tal manera problemas conductuales y en última instancia vacíos existenciales, en casos extremos.

El DA, (2007), afirma que “es, además, un deber de los padres especialmente a través de su ejemplo de vida, la educación de los hijos para el amor como don de sí mismos y la ayuda que ellos presten para descubrir su vocación de servicio” (n° 303); no cabe duda que el peso de la educación o formación de nuevos seres en la sociedad, recae sobre la familia.

 El padre, en su misión y como todo padre, quiere lo mejor para su hijo; pero justamente en esta medida podría equivocarse y entregarle más de lo necesario, causando por otro lado un serio problema, enseñándoles a ver la vida de manera materialista y consumista, por lo que pareciera que la vida se basa en una balanza en la que hay que recurrir continuamente para dar respuestas a las múltiples preguntas que se presentan. Cabe destacar, que la pareja en su papel de formadores debe estar preparada y empapada de esos conocimientos que luego deberá enseñar a sus hijos, pues nadie puede dar lo que no tiene.

  No obstante, si en la familia se pudiera sentir ajeno o no amado, sería síntoma que aún no conoce los suyos. Al respecto, De Paredes (1987), señala: “ahora piensa: en tu casa hay otras personas que te pueden dar calor, amor, te pueden hacer crecer, reír, llorar; pueden ser felices a tu lado, y tu quizás ni te has dado cuenta” (p. 77). Es el caso de muchas parejas, donde prefieren buscar amor fuera de sus casas no dándose la oportunidad de conocer ese tesoro que tal vez pueda tener y que no lo han descubierto.

Finalmente, es necesaria la concientización del amor familiar dentro de la formación de nuevos ciudadanos para la sociedad, que garanticen la generación de relevo basados en principios como el respeto, la humildad, el servicio, y el bien común, aplicando la tolerancia y conviviendo en armonía como familia, disfrutando de cada detalle, por pequeño que sea, y de esta manera lograr sensibilizarse ante la realidad de los más necesitados.


Autor:
Seminarista José Eliodoro Rojas Plaza